Ya no
Ya no la espero, ni lloro por ella.
Lentamente se va diluyendo su imagen, y los recuerdos que quedan son sólo buenas ráfagas de un viento que no nos llevó a sitio alguno.
Pasa el tiempo y pasan vertiginosas las horas desde aquel último abrazo bajo la luna, que alguna vez fue nuestra luna.
Pronto nada quedará y he preferido que me odie antes de saber que no me ama.
Espero haberlo logrado.

Meneame
del.icio.us